Sobre mí

Soy Paula Lana, la persona que está detrás de SAREA.

Mi primera experiencia como psicóloga fue en 2017, acompañando a mujeres supervivientes de violencias machistas y trabajando con jóvenes pertenecientes a contextos vulnerabilizados a través de talleres psicoeducativos. Aquella experiencia fue muy significativa para mí, porque confirmó algo que ya intuía desde hacía tiempo: que el sufrimiento no nace solo dentro de las personas, sino que está profundamente conectado con lo estructural, lo relacional y las condiciones en las que vivimos.

Más tarde trabajé en prisión con un grupo de hombres condenados por violencia de género. Fue un reto profesional y personal que me obligó a sostener contradicciones, incomodidades y preguntas difíciles. Este proceso me permitió ampliar la mirada y comprender la complejidad de la violencia más allá de explicaciones simples, afinando una ética de la intervención basada en la responsabilidad, la escucha y el cuestionamiento de los mandatos de género.

La pandemia llegó mientras trabajaba como psicóloga en instituciones de personas mayores, en un contexto atravesado por el caos, la incertidumbre y el miedo. Allí acompañé no solo el deterioro físico y emocional de las personas mayores, sino también el impacto en sus familias. Aquella etapa me enseñó mucho sobre los límites, el cuidado y la importancia de la presencia cuando no hay respuestas claras.

Desde 2021, la mayor parte de mi recorrido profesional ha estado centrado en el acompañamiento a mujeres supervivientes de violencias machistas, un trabajo que sigue siendo el corazón de lo que hoy hago. De forma paralela, he seguido vinculada al ámbito educativo como orientadora escolar, impartiendo talleres con jóvenes y colaborando puntualmente en la formación del máster de Intervención Social de la Universidad de Deusto, tejiendo una forma de trabajar donde existe un dialogo constante entre lo terapéutico, lo educativo y lo comunitario.

Número de colegiada BI-05878

Tras colaborar con distintos centros en 2024 decidí dar forma a SAREA · Psicología Social, mi propio proyecto profesional.  Sarea significa «red» en euskera. Elegí este nombre porque representa la forma en que entiendo el acompañamiento: como un tejido de vínculos, apoyo y cuidado compartido, donde cada persona se sostiene en relación con otras y con su entorno. SAREA nace en Bilbao con la intención de crear un espacio de acompañamiento cuidado y comprometido, donde los procesos tengan en cuenta la historia personal, los vínculos y el contexto social. Desde aquí ofrezco acompañamientos tanto individuales como grupales, con una mirada humanista y gestáltica, en la que continúo formándome, y desde la que el cuidado, la reparación y la transformación —personal y colectiva— puedan darse con sentido y profundidad.

Suelo decir que no soy solo terapeuta, sino también paciente, porque creo profundamente en la importancia de mirarme, revisarme y cuidarme para poder acompañar a otras personas desde un lugar honesto y humano. Más allá de la psicología, me sostiene y me da vida compartir tiempo con mis vínculos, la música y el baile, el contacto con la naturaleza en todas sus formas, y el camino —a veces incómodo, a veces muy fértil— de aprender a habitarme con más calma interna.

Mi filosofía

Mi forma de entender la terapia

Acompañamiento cercano y humano

La terapia es un espacio de cuidado, escucha y presencia. Un lugar donde sentirte acompañada, comprendida y respetada en todo momento.

Mirada integral

Entiendo el bienestar como algo que se construye desde dentro, pero también en relación con el entorno. Por eso acompaño atendiendo a emociones, cuerpo, vínculos y contexto social.

Procesos personalizados y realistas

Cada acompañamiento se adapta a tu situación, tus recursos y tu momento vital. Sin exigencias irreales ni caminos impuestos.

Mi compromiso

Acompañar a personas en sus procesos de malestar, autoconocimiento y transformación desde una mirada feminista, humana y comunitaria, fomentando vínculos conscientes, relaciones sanas y una mayor conexión con los propios deseos y necesidades.

Valores que sostienen SAREA

El vínculo como base

Creo en la importancia del vínculo terapéutico como motor de cuidado y transformación. Sentirse escuchada y acompañada es el primer paso.

Mirada integral y relacional

El bienestar se construye teniendo en cuenta cuerpo, emociones, relaciones y entorno. Nada de lo que te pasa ocurre aislado.

Procesos sostenibles

Acompaño desde pasos pequeños y posibles, que puedan integrarse en tu vida sin generar más presión o exigencia.

Cuidado, respeto y no juicio

SAREA es un espacio seguro, donde puedes mostrarte tal como eres, sin máscaras y sin miedo a ser juzgada.

Perspectiva feminista e inclusiva

Trabajo desde una mirada crítica y comprometida con la justicia social, el respeto a la diversidad y la igualdad.

Autonomía y empoderamiento

El objetivo no es depender del espacio terapéutico, sino que puedas reconocerte con más recursos, claridad y capacidad para sostener tu propio proceso.

Un espacio de escucha, sostén y transformación para habitar tu proceso con conciencia, ternura y dignidad.